La hora de la franqueza

La “Primavera Árabe” expone, día tras día, ante la opinión pública del Medio Oriente y del mundo, novedades acerca de conflictos y antagonismos que hasta ahora estaban envueltos en un espeso manto de secreto. Por ejemplo, nos enteramos de que no solo el bando cristiano-sunnita en el Líbano desconfía profundamente de Hezbollah y de Siria. También desconfía de ambos su estrecho aliado, el movimiento shiíta Amal, cuyo líder, Nabi Berri, es el presidente del Parlamento. Según revelaciones de Wikileaks reproducidas en la prensa árabe, los partidarios de Berri expresaron el temor de que si no se frena una eventual acusación del tribunal internacional contra Siria por el asesinato de Rafic Haririr en 2005, Siria convertiría al Líbano en un infierno con coches bomba y ataques terroristas.

Príncipe heredero en el exilio quiere liderar la transición

Mohammed el-Senoussi, príncipe heredero de Libia en el exilio, prometió ayer que hará «todo lo posible» para contribuir a la creación de un Estado democrático en su país, donde Muamar Gadafi se aferra al poder pese a la ofensiva de los rebeldes y la OTAN. «Es el pueblo libio quien debe decidir si quiere encaminarse hacia una monarquía constitucional o una república», declaró el príncipe heredero en una intervención ante el Parlamento Europeo en Bruselas.

Irán designó su primer embajador a Egipto en 30 años

Irán está preparado para recomponer los lazos diplomáticos con Egipto, ya que considera que la normalización de relaciones beneficia a los dos estados, aseguró el portavoz del ministerio iraní de Exteriores, Ramin Mehmanparast. El funcionario negó, no obstante, que la reciente visita a El Cairo del embajador de Irán ante la ONU, Mohamad Khazaei, estuviera vinculado al proceso abierto para recuperar unos lazos rotos en 1979, tras el derrocamiento del último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahleví.