Vida, muerte, desesperanza y esperanza en el gueto
El aislamiento y las medidas que imponían los nazis para con los judíos en los guetos modificaron radicalmente la vida de los habitantes de los mismos. Resulta imposible concebir que un individuo viviera diariamente con una ingesta de 184 calorías por día (cantidad de calorías diarias asignadas a los judíos). Esta medida tuvo como consecuencia inmediata que el hambre se transformara en uno de los peores enemigos de los confinados en los guetos.