Morir en la orilla
Es muy difícil escribir sobre algo tan doloroso como la muerte de personas – especialmente de niños- en las playas, escapando de la guerra.Las imágenes son terribles y duele el alma de sólo verlas. Estas historias se repiten día a día en Europa, tanto en las costas, por naufragios de barcos (si así puede llamárselos), como por tierra, en trenes hacinados de gente, o por cualquier otro medio disponible.