A Irán en Latinoamérica hay que exigirle que pague sus cuentas pendientes

Y vuelve el ministro de Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, de gira por Latinoamérica. Ya estuvo en mayo visitando Brasil, Nicaragua, Bolivia, Venezuela y Cuba, y ahora, entre el 21 y el 27 de agosto, estará en Cuba, Ecuador, Chile, Nicaragua y Bolivia. Forma parte de la batería de iniciativas que lleva a cabo el Gobierno del régimen de los ayatolás en su proceso de apertura internacional tras la firma del acuerdo nuclear con las potencias mundiales, hace un año. Sin embargo, y a pesar de la insistencia con la que determinados segmentos de la opinión pública pintan un Irán nuevo y alejado de la retórica belicista que lo ha acompañado desde la Revolución Islámica de 1979, resulta llamativo que el grueso de la agenda de las giras del canciller iraní se centren en el eje bolivariano.

Los ‘cachorros del califato’

La utilización de menores en las guerras no es ninguna novedad, pero en el caso del Estado Islámico constituye una práctica perfectamente reglamentada. Los llamados cachorros del califato son la amenaza que la organización yihadista prepara para el futuro: niños captados desde corta edad para ser aleccionados y entrenados en diversas funciones de combate. O bien huérfanos, o bien arrancados de las manos de sus padres mediante distintos métodos, son atraídos a una especie de campamentos de verano, con sus correspondientes meriendas. Los que parezcan resultar útiles serán concienzudamente aleccionados.