Así se financió el terrorismo con el tráfico de arte

Khalid El Bakraoui, el terrorista que se suicidó en la explosión del metro de Bruselas el pasado 22 de marzo, estaba vinculado con el tráfico de arte y antigüedades, actividad con la que obtenía una fuente de financiación para los atentados. Este criminal es uno de los que participaron en la preparación tanto de los atentados de París el 13 de noviembre de 2015 como los de Bruselas y hermano de Ibrahim, del que se tienen más pruebas de que visitó Siria donde contactó con los líderes de Daesh, que fue detectado a su regreso a Bélgica pero una negligente falta de coordinación entre la Policía y la diplomacia belgas y la ignorancia por parte de las autoridades holandesas impidió que fuera detenido a tiempo. Esta es la primera vez que se tienen evidencias directas de que los terroristas se financian también en el mercado del arte.

Activista musulmana-sionista: “El mundo se dará cuenta de su error”

Nadiya Al-Noor – graduada del Goucher College de Maryland que estudió para su maestría en la Universidad de Binghamton en el norte de Nueva York- explicó su evolución hacia alguien que abraza con entusiasmo tanto a los judíos como al estado judío. Dentro y fuera del campus, Al-Noor dijo que constantemente encuentra hipocresía sobre el antisemitismo e Israel, y ha hecho una misión de informar al mundo sobre estos incidentes a través de las redes sociales.