Un violín del Holocausto para cambiar la vida de Brianna

Joseph Feingold tenía 16 años cuando las tropas soviéticas le arrancaron de Varsovia para mandarle a Siberia por ser judío. «Era muy, muy frío», recuerda ahora sobre los seis años y medio que sufrió mientras su madre y su hermano menor fueron enviados al campo de exterminio nazi de Treblinka, donde fallecieron, como otros 780.000 personas. Joe logró sobrevivir y se reunió en Alemania al acabar la II Guerra Mundial con su padre y su hermano menor (superviviente en Auschwitz. Allí, recuperó la esperanza cuando canjearon un cartón de tabaco americano por un instrumento musical que cambiaría su vida. «Caminé por las calles y toqué el violín. Al fin sentía una vida tan normal como era posible», reconoce en el documental ‘Joe’s violin’ (El violín de Joe). La primera agraciada con el instrumento fue Brianna Perez, una niña de 12 años emocionada por la oportunidad, por la vida de Joseph y por la transformación de las notas musicales al rasgar sus cuerdas.

Torturas y esclavitud sexual: el cruel destino de las mujeres yazidíes en manos de Daesh

Cuando Nareen Shammo (Irak, 1986) escucha hablar a las mujeres yazidíes que han logrado escapar de las garras de Daesh, no puede creer que todo lo que le cuentan sea cierto; más bien piensa que está viviendo una pesadilla. «Imagina que estás hablando con una niña de 12 años. Han matado a su padre y no sabe nada de su madre ni de sus hermanas… ¿Qué vida le espera? ¿Cómo se le puede ayudar? Esta gente está viviendo una vida muy difícil», explica la periodista a ABC. Los yazidíes —una minoría étnico-religiosa que vive entre Siria e Irak y a la que también pertenece Shammo— sufren las iras de un Daesh que divide sus familias, mata a sus hombres y a sus ancianas, adoctrina a sus niños para hacer la yihad y utiliza a sus mujeres como esclavas sexuales.