La ruta del yihadismo

Hace siglos la Ruta de la Seda fue un vehículo de cultura y desarrollo entre Oriente y Occidente. Hoy esa ruta trae hasta Europa la acción violenta del Estado Islámico (EI), que pretende transformar un espacio de seguridad y libertad en otro de terror para ciudadanos estupefactos ante hechos tan crueles e incomprensibles. El nuevo terrorismo del EI es un terrorismo total, universal, sin límites ni escrúpulos. Puede prescindir hasta de organización. Se manifiesta en cualquier rincón del mundo donde alguien esté dispuesto a seguir los designios de la yihad global.

Pantomima

Aunque comparte nombre con la Conferencia de Paz de París de 1919, cuando el “comité de los cuatro” (los presidentes Wilson, Orlando, Clemenceau i George), decidió el destino de las naciones vencidas después de la primera guerra mundial, esta última Conferencia no pasará a la historia, más allá del álbum de fotos de Monsieur Hollande. El enunciado era rimbombante: “Conferencia de París sobre el proceso de paz entre Israel y Palestina”, y pretendía la aquiescencia internacional para resolver el conflicto. Por ello mismo, setenta países -entre ellos los miembros de la UE, Consejo de Seguridad, Cuarteto y Liga Árabe- se reunieron en la capital francesa para hablar de asentamientos, Jerusalén, dos estados y etcétera.