Israel, la Universidad que España quiere imitar para lograr la excelencia

En el césped de la Universidad de Tel Aviv (UTA) se escucha mucho hebreo, pero también árabe, inglés, español y francés. Los universitarios toman el desayuno y hojean libros sin ser conscientes de que son unos privilegiados. Lo saben los rectores y profesores de otros países que visitan con frecuencia este campus situado en el tranquilo barrio de Ramat Aviv, al norte de la ciudad. A falta de lugares santos, Tel Aviv ofrece un sinfín de espacios online, culturales, científicos y de ocio. La atractiva oferta diaria y nocturna es una de las causas de que su Universidad sea la más solicitada de los estudiantes israelíes. Pero no la única.

Tierras y baldíos de la memoria

“Que operen a su antojo narices, labios, orejas (…), que ausculten, amputen, alisen o igualen, pero que dejen en paz el recuerdo” clamaba Elías Canetti, anticipando la época que podría agrietar y fundir los territorios de la memoria. Devoto de la realidad de entreguerra, que pudo escuchar minuciosamente con una “antorcha al oído”, no la imaginaba sustituida por mitos, emblemas y colecciones de imágenes fraguadas por otra generación.