Decía el general Douglas MacArtur que “La historia de los fracasos en la guerra puede resumirse en dos palabras: demasiado tarde. Demasiado tarde en la comprensión del letal propósito del enemigo; demasiado tarde en tener conciencia del mortal peligro; demasiado tarde en lo tocante a la preparación; demasiado tarde en la unión de todas las fuerzas posibles para resistir; demasiado tarde en ponernos al lado de nuestros amigos.” Es hora de estar al lado de Israel, precisamente en el momento en que sobre el mundo se ciernen graves peligros. Irán, pese a haber engañado a Obama y a los dirigentes europeos, sigue amenazando a Israel con su programa nuclear nunca concluido y en marcha. El nuevo antisemitismo, no lo pierdan de vista, es el viejo antisionismo de siempre. No se dejen engañar, son lo mismo.