El antisionismo es el nuevo antisemitismo

Decía el general Douglas MacArtur que “La historia de los fracasos en la guerra puede resumirse en dos palabras: demasiado tarde. Demasiado tarde en la comprensión del letal propósito del enemigo; demasiado tarde en tener conciencia del mortal peligro; demasiado tarde en lo tocante a la preparación; demasiado tarde en la unión de todas las fuerzas posibles para resistir; demasiado tarde en ponernos al lado de nuestros amigos.” Es hora de estar al lado de Israel, precisamente en el momento en que sobre el mundo se ciernen graves peligros. Irán, pese a haber engañado a Obama y a los dirigentes europeos, sigue amenazando a Israel con su programa nuclear nunca concluido y en marcha. El nuevo antisemitismo, no lo pierdan de vista, es el viejo antisionismo de siempre. No se dejen engañar, son lo mismo.

Masada y el Mar Muerto: donde Israel se vuelve increíble

Masada es una oportunidad para acercarse a la historia de una forma extraordinariamente viva y en un escenario de una espectacularidad y una belleza tan abrumadoras que uno llega a pensar que no del todo real, que dejan en el viajero un poso de incredulidad: ni siquiera viéndolo te lo acabas de creer. Mar Muerto: es el lugar más profundo de la tierra, es el agua más salada del mundo, es una superficie plana como un espejo en la que todo se refleja con precisión óptica; es esa atmósfera densa y silenciosa, un tanto mágica; es ese atardecer que hace diluirse a las montañas jordanas a sólo unos kilómetros pero que parecen en otra galaxia…