Marianne Rubin era una niña judía de seis años al abandonar Alemania junto a su familia. Cuando los nazis llegaron a su casa «empujaron a mi padre, le tiraron al suelo y yo le ayudé a levantarse. Fuimos a Italia, a Francia y, después, a Estados Unidos», relata a un reportero de la CBS, mientras sostiene un cartel con el siguiente mensaje: «Ya escapé de los nazis. No me vais a derrotar ahora». Se refiere a los racistas de Virginia, que se manifestaron el 12 de agosto en Charlottesville. La jornada de violencia de los supremacistas blancos terminó con tres muertos. La indignación en Estados Unidos por lo ocurrido ha convertido a Rubin en un símbolo en Twitter. Una foto de esta mujer de 90 años lleva más de 100.000 retuits.