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06/04/2020

Un congelante de tumores






Israel21c

Un dispositivo de Israel congela tumores de hígado y riñón

La solución ProSense de IceCure desarrollada en Israel ya es usada en EEUU para destruir bultos benignos en los senos. Nueva esperanza contra el cáncer.

Ese dispositivo utiliza una crioablación apenas invasiva para destruir el tumor. Lo congela en lugar de que haya que extirparlo en una cirugía. Desde entonces, el sistema ProSense de IceCure ha sido mejorado de forma notoria.

En la actualidad, el aparato es utilizado en Israel, otros países de Asia y Europa para eliminar los tumores cancerosos de hígado y riñón en etapa temprana. Además, IceCure recibió la aprobación de la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA) para hacer lo mismo en el país norteamericano.

Aún es difícil predecir qué tan pronto estará disponible ProSense en la gran mayoría de centros de tratamiento de EEUU.

El vicepresidente de desarrollo comercial y marketing global de IceCure Medical, Tlalit Bussi Tel Tzure, le contó a ISRAEL21c que la empresa comenzó a construir la infraestructura adecuada para iniciar la fase comercial en EEUU desde su sucursal de Nueva Jersey.

La misión es poder tratar a más pacientes

El dispositivo ProSense de IceCure es usado en Europa para el cáncer de mama, riñón, pulmón y hueso. Y más de 300 pacientes con cáncer de pulmón y otros 300 con cáncer de seno fueron tratados en Japón.ProSense se congela con nitrógeno líquido para la crioablación de tumores pequeños. Foto cortesía de IceCure Medical.

“En Israel comenzamos un ensayo clínico para el cáncer de riñón en el Centro Médico Bnai Zion en Haifa. Allí tratamos a un centenar de pacientes con resultados esperanzadores. Esperamos que en 201 finalicemos la investigación para poder publicar los resultados”, manifestó Tel Tzure.

El ejecutivo también dijo que la empresa comenzó a tramitar el registro en China y que ya recibió un primer pedido de un importante hospital chino para hacer un estudio independiente para el cáncer de mama.

Por otra parte, IceCure trabaja para conseguir la aprobación de la FDA para usar ProSense para tratar tumores cancerosos de seno. «A finales de 2014, comenzamos un estudio histórico en EEUU usando nuestra tecnología de crioablación para tratar el cáncer de mama diagnosticado de forma temprana y así evitar las cirugías. El ensayo ya está en 19 centros. A fines de 2019 terminamos la inscripción de 200 pacientes y haremos un seguimiento durante cinco años para ver si no ha habido recurrencia del tumor en el área que fue tratada. Solo entonces podremos solicitar la aprobación de la FDA para el tratamiento de cáncer de seno. Y eso será un gran avance cuando suceda», explicó el empresario.

En octubre de 2019, la Asociación de Cirujanos de Mama de EEUU adaptó sus pautas basadas en los resultados de los ensayos clínicos de IceCure y apoyó las «investigaciones aceleradas de la tecnología de crioablación para el tratamiento de tumores malignos de seno».

En otro orden, IceCure también recibió la aprobación de la FDA para poder ser aplicado en oídos, nariz y garganta. Si bien este no es aún un enfoque activo, podría serlo en el futuro. “El mundo quiere usar nuestra innovación para tratar a más pacientes. Y esa es nuestra misión”, afirmó Tel Tzure.

Así funciona ProSense

IceCure fue cofundada en 2006 por el médico experto en criogenia Alex Levin y el empresario Didier Toubia (hoy cofundador y CEO de la empresa de carne cultivada Aleph Farms) en la aceleradora Naiot Venture en Yokne’am, Israel.

El dispositivo de crioablación que desarrolló la compañía se basa en una tecnología patentada por Levin en 2002. El profesional de la salud inserta una sonda ProSense en el tumor (existen diferentes correspondientes al tamaño y a la forma) que es guiada por ultrasonido o con una tomografía computarizada.La sonda ProSense se inserta en el tumor y su temperatura disminuye a -170 C° para destruir el tejido objetivo. Foto cortesía de IceCure Medical.

Luego de que la aguja está adentro, la temperatura de la punta de la sonda se reduce con nitrógeno líquido a menos 170 C° en menos de un minuto. En una hora, el frío extremo destruye el tejido objetivo, que se disuelve del cuerpo de forma natural en pocas semanas.

El proceso se lleva a cabo con anestesia local sin importar dónde se encuentre el tumor. El tejido sano circundante no se dañado y no quedan cicatrices. Luego, el paciente puede irse directamente a su casa y reanudar su rutina.

Sin embargo, hay varias limitaciones en este innovador tratamiento: no puede tratar tumores múltiples y es solo para cánceres en fases tempranas (1 o 2) confinados a no más de 1,5 centímetros en el seno o hasta 3 centímetros en el hígado, riñón o hueso.

«Con la detección temprana, el número de tumores que se encuentran crece más y más», señaló Tel Tzure. Y finalizó: “Nuestra tecnología no reemplaza a la quimioterapia o la radioterapia. Dependiendo del paciente, el equipo de atención puede necesitar hacer un seguimiento de esas terapias».

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