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07/04/2020

Por Lic. Rafael (Rufo) Winter, para CCIU

Pésaj y su mensaje social








Un Pesaj atípico, sedarim atípicos tendremos este año, por las razones por todos conocidas. Una plaga más...que no es "simplemente" una plaga más...Es universal.

Por supuesto que no es la primera vez que pasamos en nuestra historia sedarim "atípicos".

En distintas circunstancias, en distintos contextos, tuvimos que afrontar Seder en la época de la Destrucción del Templo, Seder en la época de la Inquisición, Seder durante pogroms, Seder durante el levantamiento del Ghetto de Varsovia (allí comenzó el levantamiento heroico) y en infinidad de situaciones límites.

De todas formas, en las circunstancias mencionadas y en muchas otras muy difíciles, la familia podía "celebrar" (si cabe el término) junta. Unida. Casi que no había "aislamiento social".

En este caso no es así.

En este Pesaj -una de nuestras festividades más familiares- la familia tiene que estar disgregada.

No nos queda otra.

Esperemos que todos los judíos del mundo lo entiendan. Y lo asuman. Aunque sea difícil.

De todas formas la esencia permanece.

Los momentos y los símbolos principales: el seder (sedarim); la matzá, el maror ("cualitativamente" ¿más maror que matzá esta vez?), los otros simbolos de la Keará (la bandeja del seder); las copas de vino, la Hagadá de Pesaj por supuesto. La Copa dedicada a Eliahu Hanavi.

¿A quién podremos abrirle la puerta en esta ocasión?

La esencia permanece y con ella sus mensajes principales. Como ser la libertad.

"En cada generación cada uno debe verse a sí mismo como si él mismo hubiese salido de Egipto", dice la Hagadá. De la esclavitud a la liberación. El eterno mensaje de la libertad. Siempre vigente. Siempre actual.

Y el mensaje social.

En un fragmento de la Hagadá (casi al principio), que comienza con las palabras en arameo "Ha lajma aniá", el mismo se traduce conceptualmente como "Mirad el pan de la pobreza que comieron nuestros antepasados en Egipto. ¡Que vengan y coman todos los que tengan hambre! Que vengan y celebren con nosotros Pesaj todos los necesitados!".

No podemos cumplirlo este año literalmente. No podemos invitar a nuestra mesa, por las disposiciones del Ministerio de Salud y por Pikuaj Nefesh (la santidad de la vida, valor supremo).

Pero sí podemos cumplir con este mandato social de la Hagadá de otra manera.

Ayudando. Colaborando.

Siendo solidarios con la sociedad en general, con quienes más lo necesitan en particular.

Siempre. Pero en especial en estos días en los que nos toca vivir.

TIKUN OLAM es muy importante.

En los momentos que vive la humanidad, aún más.

Este será un Pesaj muy diferente.

Parecería que las aguas del Mar Rojo se cierran, parecería que la plaga de la oscuridad se extiende mucho más allá que el país del Nilo, que el "ángel" de la plaga de los primogénitos pasa por encima de las casas de todos y sobre todos y...

Miles y miles de personas nos han dejado en estas últimas semanas en todo el mundo, entre los cuales integrantes de nuestro pueblo, entre los cuales rabinos y sabios del pueblo de Israel. Pienso dejar una silla libre, vacía, en recuerdo a todos, a todos ellos.

Sin distinción de origen, ni religión, ni nada....

Su recuerdo, su memoria tan reciente, no puede pasar desapercibida.

La Hagadá culmina con el eterno y clásico deseo de Leshana habaa BiYerushalaim.

El año que viene en Jerusalem.

Espiritualmente cercana, geográficamente lejana, no voy tan lejos...

Me conformo con decir "El año que viene... que podamos hacer nuevamente Seder, que no falte nadie más, y que, juntos, nos podamos unir y abrazar las familias y amigos".

E invitar a nuestra mesa a los necesitados.

JAG SAMEAJ!!

Y a los amigos cristianos: que tengan FELICES PASCUAS !!

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