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05/11/2019

“Síndrome de La Habana”






Israel21c- por Brian Blum

Investigadores israelíes descifran el misterioso «Síndrome de La Habana»

La sobreexposición a pesticidas fue identificada como la causa probable de los síntomas que afectaron a familias diplomáticas en Cuba, entre 2016 y 2018.

Entre 2016 y 2018, unos 40 diplomáticos canadienses y estadounidenses y sus familias establecidas en la capital de Cuba enfermaron de forma misteriosa con lo que se dio en llamar «Síndrome de La Habana». Este mal les causó dolores de cabeza, mareos, pérdida de equilibrio, náuseas y dificultad para concentrarse y dormir.

El delirante temor inicial de muchos fue que los cubanos hubieran provocado los síntomas con algún tipo de arma sónica.

Sin embargo, la investigación realizada por el doctor Alon Friedman de la Universidad Ben-Gurion (BGU) con sus colegas del Centro de Reparación Cerebral de la Universidad Dalhousie en Nueva Escocia (Canadá) apunta a una causa bien diferente: la sobreexposición a los pesticidas, en particular a los utilizados en la fumigación para detener la propagación del virus del Zika.

Los científicos hallaron una correlación entre las personas más afectadas y el número de fumigaciones que se realizaron en sus residencias. Las autoridades cubanas y canadienses fumigaban con más frecuencia de lo habitual, según los registros de la embajada de Canadá.

Al realizar escáneres cerebrales en las personas afectadas mediante resonancias magnéticas y magneto-encefalografías (una técnica de neuroimagen funcional para mapear la actividad cerebral), el equipo de investigación multidisciplinario de 15 personas, dirigido por Friedman en Israel, concluyó que la exposición a inhibidores de colinesterasa en insecticidas organofosforados era la causa probable.

La colinesterasa es una enzima necesaria para el funcionamiento adecuado del sistema nervioso. Los investigadores detectaron diferentes niveles de daño en un área del cerebro que es susceptible a las neurotoxinas y que puede causar el tipo de síntomas reportados por los diplomáticos y sus familias.

El informe concluyó que los resultados «respaldan el diagnóstico de lesión cerebral adquirida». El estudio también comparó los síntomas en Cuba con otros incidentes neurotóxicos a lo largo de la historia, incluido el ataque con gas sarín del metro de Tokio en 1995 y el asesinato del hermanastro del líder norcoreano Kim Jong-un en Kuala Lumpur en 2017. En ambos casos, se utilizaron altas dosis de neurotoxinas, mientras que los incidentes de La Habana fueron provocados por la exposición a dosis menores.

Ahora, los investigadores centrarán su atención en examinar los efectos de los bloqueadores de colinesterasa (ChE) en otros productos comerciales. Ciertas clases de pesticidas funcionan inhibiendo el ChE y países tropicales como Cuba utilizan regularmente una amplia variedad de pesticidas para matar insectos que transmiten enfermedades infecciosas.

«El estudio valida la necesidad de que continuemos aprendiendo más sobre el uso de pesticidas y otras toxinas -dijo Friedman- ya que este es un problema de salud global que nos recuerda cuánto aún tenemos que aprender sobre el impacto que las toxinas tienen en nuestra salud».

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