Fanatismo medieval
La brutal matanza perpetrada en la noche del sábado en El Cairo contra la comunidad cristiana, que arroja la cifra provisional de 12 muertos y casi 200 heridos, además de la quema de una iglesia y graves destrozos en el barrio copto, pone de relieve que la aplaudida revuelta de la plaza Tahrir sólo es un espejismo en medio de una sociedad fanatizada por el islam y controlada por dirigentes radicales, ya sean salafistas, hermanos musulmanes o de cualquiera otra secta integrista.