Harakiri
La noble tradición japonesa de inmolarse tras un fracaso para salvar el honor quizás ya desapareció en la realidad pero sobrevive en el imaginario colectivo: el ser humano que le entrega su vida a un cuchillo el cual una vez finaliza su faena deja un gran charco de sangre. Las últimas semanas el cuchillo ha vuelto a ser protagonista central de un Harakiri colectivo que se hacen los palestinos, cuando desenfundándolo de entre su ropas atacan a inocentes civiles israelíes. Israel entierra a sus víctimas, los palestinos entierran la posibilidad de una vida digna y de un futuro.